martes, agosto 28, 2012

LADT7: TELEVISIÓN DIGITAL por Mike Lee.




Hoy es el turno del gran Mike Lee, responsable del gran blog What The Rumpus?, bitácora dedicada al cine, la televisión y el mundo del cómic. Me encanta leer sus reseñas y críticas, siempre densas y repletas de información. Pues bien, conocí a Mike casi de refilon, gracias a Oneyros y aunque ya había visitado su blog antes (allá por 2008) fue en una quedada a finales de ese mismo año que vino y tuve la oportunidad de conocerle en persona. Gran persona, gran conversador y un amigo de esos que siempre te escucha. Un placer Mike.


Atravesamos la edad de oro de la ficción televisiva. Durante la última década, las cadenas de televisión estadounidenses han arriesgado cada vez más en sus nuevas producciones, lo cual, sumado a la respuesta de un público entusiasta y entregado, ha dado lugar a una variedad nunca antes vista, con series que abarcan todos los géneros, desde el drama más desgarrador hasta la ciencia ficción pura.

Para acercarnos al origen de este fenómeno televisivo tal vez debamos volver a los comienzos del siglo XXI, cuando las series del canal HBO Los Soprano y The Wire sorprendieron a los espectadores con sus propuestas y contenido adultos. Además, presentaban un despliegue de medios inusual, tomando prestados los recursos y las técnicas narrativas de las producciones cinematográficas y alejándose de las convenciones de las comedias de situación y de los dramas policíacos típicos de la pequeña pantalla. Este nuevo formato continuó avanzando con rapidez y firmeza, hasta el punto de que propició un suceso bastante chocante: profesionales del séptimo arte, tanto directores como actores, decidían probar suerte en televisión; cuando lo habitual hasta entonces era lo contrario, que las series les sirviesen para dar el salto a la gran pantalla. De este modo, directores reputados como Martin Scorsese o Frank Darabont desplegaban su talento en series como Boardwalk Empire y The Walking Dead, respectivamente, mientras que cada vez era más común ver a actores consagrados, como por ejemplo Dustin Hoffman, Steve Buscemi, Claire Danes y Laura Dern, pasearse por la pequeña pantalla. Al mismo tiempo, también cambiaba la forma de ver la televisión.

En España, el estreno de una serie estadounidense era todo un acontecimiento, pues normalmente venía precedida de un gran éxito, por lo que los espectadores aguardábamos con expectación el día de la semana en que se emitía y, una vez vista, no podíamos parar de comentarla y de hacernos preguntas sobre qué sucedería con los personajes en los próximos episodios. Así sucedió con Twin Peaks, de David Lynch, mientras que hubo otras series que no gozaron del mismo éxito no por culpa de su calidad, sino de la programación española. Muchas, como Urgencias, fueron maltratadas por las cadenas de televisión, que cambiaban sin previo aviso su hora de emisión y las programaban a altas horas de la madrugada, al mismo tiempo que ciertos canales de pago acaparaban otras que posteriormente nunca se emitirían en abierto. Sin embargo, progresivamente fue desarrollándose y cobrando importancia un modo paralelo de ver y disfrutar de las series de televisión: a través de Internet.

Aunque existen ciertos precedentes, puede considerarse que el detonante que llevó al visionado masivo de series a través de Internet fue Perdidos. El estreno de la serie creada por J.J. Abrams, Damon Lindelof y Jeffrey Lieber sorprendió de forma inesperada a los espectadores, quienes cayeron en las redes de una ficción repleta de misterios inquietantes y personajes humanos, bien definidos, que nos invitaban (y casi obligaban) a querer saber más sobre ellos, a querer ver más de esta serie en busca de respuestas y a acompañar a los protagonistas a donde les llevaran sus pasos y decisiones. En este caso, los absurdos bailes de programación y sus horarios cambiantes no supusieron una limitación para disfrutar de esta serie, sino tan sólo un obstáculo que fue superado gracias al intercambio de datos vía P2P.

Tanto los espectadores habituales como personas que afirmaban no ver la televisión se aficionaron a Perdidos y comenzaron a comentarla, a compartir capítulos e impresiones a través de la red mientras disfrutaban de los nuevos episodios, y también de otras series de la época, en el monitor de su ordenador. Pronto, los espectadores españoles alcanzaron la emisión estadounidense y se unieron a las comunidades virtuales que elaboraban diversas hipótesis acerca de lo que sucedería en las próximas entregas e incluso llegaron a influir en las decisiones de los guionistas; en cierto modo, de forma similar a lo sucedido con las novelas publicadas por entregas a finales del siglo XIX. Ante esta situación, las cadenas de televisión contemplaron, impotentes, cómo descendían los índices de audiencia (de forma merecida), decidieron apostar por otro tipo de “programas” (que ni siquiera merecen ser considerados como tales) e intentaron inventar nuevas estrategias de captar espectadores, como sucedió con la fallida emisión instantánea del controvertido final de la mencionada Perdidos.

Esta tendencia continúa en la actualidad, con pocos canales capaces de satisfacer a los cada vez más exigentes espectadores, ni siquiera con la programación de capítulos de forma casi simultánea a su emisión en Estados Unidos, lo cual sí que ha conseguido con éxito la cadena Fox con The Walking Dead. El panorama televisivo es más variado que nunca y, gracias a ciertas comunidades virtuales, los espectadores pueden elegir qué series ver según sus gustos, con géneros que abarcan desde la intriga policíaca más tradicional (The Killing, Castle) a la denuncia social (Treme, The Newsroom), pasando por la fantasía (Juego de Tronos), las comedias más rompedoras (Modern Family) e incluso el western (Hell on Wheels); y lo más importante, los espectadores eligen cuándo ven las series: hay quienes prefieren mantener el ritmo semanal y estar al día con la programación estadounidense, mientras que otros optan por esperar a que las temporadas estén completas para verlas en sesiones maratonianas y por supuesto también hay quien decide recuperar series clásicas.

Las posibilidades que ofrece esta nueva forma de disfrutar de la ficción televisiva son muchas y todavía no se han explorado por completo, por lo que en poco tiempo probablemente asistiremos a emisiones más interactivas en las que la barrera entre los espectadores y los responsables de la serie en cuestión serán cada vez más flexibles. Por otro lado, dejamos para próximos artículos la cuestión de la legitimidad de estas nuevas formas de ver series, de quién saca beneficios y de si esta televisión digital hace daño a las abusivas cadenas de televisión o prevalecen la capacidad de decisión del espectador y sus propios criterios.

Finalmente, me gustaría agradecer al gran Yota la oportunidad que me ha dado de participar en el aniversario de su blog, por el cual quiero felicitarle, no sin antes alabar la labor que ha llevado a cabo en él durante estos siete años. ¡Muchas felicidades!



OTRAS COLABORACIONES

El cómic que vendrá por Tomás Sendarubias.
¿Qué es un Whovian? por Harry.
What IF...? Y si la blogosfera ya no me gustara? por IvánN Díaz.
Rock of Ages por Laura
Christopher Nolan es el Auténtico Ra´s Al Gul por Fran Villalba.
Cómo me enamoré de Firefly por Paco Segado.
To Post Or Not To Post por Oneyros




7 comentarios:

Yota dijo...

En primer lugar Mike.

Muchas gracias por participar.

Desde luego es curioso eso que comentas, yo creo que la última serie que he visto en televisión con regularidad fue la primera temporada de perdidos en TVE en verano de 2005.

Pero después llegó la Adsl a mi domiclio y un nuevo mundo se me abrio en las narices.

Tengo descargadas docenas de series pendientes de ser vistas y lo bueno es que como no tengo ninguna prisa pues puedo ir viéndolas según se me antoje. Eso si, mi proyecto de ver todo lo que ha hecho la HBO avanza lento pero seguro.

De acuerdo también en que vivimos la mejor época de la historia de la televisión en cuanto a series se refiere.

Creo que también son referentes de la tan actual de moda "TV de calidad" series como CSI o Ally McBeal que tuvieron una trascendencia tremenda, así como la sit-com Friends. Desde luego hay calidad para dar y tomar.

Vladek dijo...

Yo solo veo las series por internet. Estaba harto de que me lo cambiaran de días sin avisar, pusieron intermedios infinitos o algunos doblajes bastante desafortunados.

Alias si no llega a ser por internet yo no la veo entera, la veia los domingos y desapareció. Al igual que Dark Angel.

Aunque ahora las cadenas han visto las orejas al lobo y ya no tardan un año en traernos las nuevas temporadas.

Yota dijo...


Juas. Dos ejemplos que yo sufrí, con Alias la intenté ver las dos veces que la puso telecinco,siempre los domingos por la tarde, la primera vez duró como diez epis y la segunda que intentó aprovechar el tiron de Daredevil un poco más.

Sin embargo lo poco que vi de la serie me gustó tanto que me la fui comprando en DVD gracias a que AXN la emitía en castellano y poco después iban editando las distintas temporadas.

Dark Angel, pasó de ser entre semana, a ser de madrugada, a los fines de semana... horrible...

IvánN Díaz dijo...

Yo últimamente he optado por comprar las series en DVD. Aunque sigo teniendo muchas por aquí en mi disco duro. Me ha encantado el artículo, Mike!

Yota dijo...


Gracias por el coment Iván!

Juas, yo también pillo muchos, pero sólo si están muy baratas y normalmente de segunda mano.

En el disco duro ayer lo miré tengo 250 gigas en series, más las que tengo grabadas en DVD... trabajo duro para años XD

Mike Lee dijo...

Mil gracias por permitirme participar y felicidades por el aniversario de tu blog, en el que has trabajado duramente durante estos siete años, que espero que se conviertan en muchos más.

En cuanto al post, muy bueno el apunte de Ally McBeal, pero CSI creo que más bien sigue la estructura del procedimental clásico, al igual que sucedía con Friends y las sitcoms.

Parece que estamos de acuerdo en lo mal que las televisiones españolas tratan a las series, con sus cambios de horarios, anuncios interminables y bailes en la parrilla. Por suerte contamos con otras alternativas, como verlas a través de la red o en DVD.

¿250 GB en series? Buena suerte con esa empresa ;)

¡Muchas gracias por vuestros comentarios! ¡Saludos!

Yota dijo...


Jajaja, gracias Mike.

Yo me refería a CSI y Friends, en que derepente todo el mundo hablaba de series de la TV, antes si veías un epi suelto pues listo, te cancelaban la serie o te la cambiaban de horario y te daba igual, las series eran para "rellenar". Pero llegó un momento donde el pez chico se comio al pez grande, y que siga así por DIO.