lunes, agosto 20, 2012

LARGA VIDA A TONY SCOTT




Estoy en plena celebración del aniversario del blog, pero he tenido que interrumpir un poco la programación para dar otra de esas noticias desagradables que parece que son la nota de cada lunes. Ayer murió el director de cine Tony Scott, hermano pequeño de Ridley, y normalmente a la sombra de éste (a mi me parecía superior en muchos aspectos, pero esa es otra historia) que nos deja un legado de grandes películas.

Lo que más me ha chocado, es que la causa de la muerte ha sido suicidio y claro no voy a entrar en especulaciones sobre la causa, al parecer se ha tirado desde un puente en California, choca y mucho porque a buen seguro todavía le quedaban un buen puñado de películas con las que hacernos disfrutar.

Y es que la base del cine de Scott, era el entretenimiento sin tapujos, siempre contaba su historia pero ninguna de sus películas puede tacharse de aburrida, antes hablando con unos amigos no sabía muy bien como definir su estilo y a falta de una definición mejor creo que sería acertado decir que su estilo estaba dentro del canon del mejor cine “Blockbuster” pero con un puntito de más. Siempre brillaban por alguna cosa.

Colaborador habitual del productor Jerry Bruckheimer y del compositor Hans Zimmer, en los ochenta elevó el status de Tom Cruise a súper estrella mundial gracias Top Gun o Días de Trueno. En los noventa forjó una fructífera colaboración con Denzel Washington, de hecho su última película “Imparable” estaba protagonizada por él.

Dentro de su filmografía destacaría el thriller Marea Roja (que me hizo olvidar la decepción de La Caza del Octubre Rojo), Deja Vu pese a sus cutre paradojas temporales, El Fuego de la Venganza (la única película donde sale Dakota Fanning que no me produce ganas de matarla), Amor a Quemarropa o El Último Boy Scout donde Bruce Willis conseguía que su trillado personaje a lo John McClane fuera un paso más adelante. También consiguió que Robert Reford y Bratt Pitt no se pisaran el uno al otro en la intrigante Spy Game.

Apenas dieciséis películas. De la que si no me equivoco he visto todas, también tuvo una fructífera carrera como productor y varias colaboraciones para el mundo de la televisión. Ahora llegaran los que siempre le detractaron y dirán que era un genio. Para mi desde luego valía mucho y no he esperado a que muriese para darme cuenta.

Descanse en paz.

1 comentario:

Mike Lee dijo...

Nos ha dejado de forma muy inesperada, todavía le quedaban algunas películas que hacer, como prueba la cantidad de proyectos en los que estaba involucrado. Como dices en el post, aunque se movía dentro de la factoría Bruckheimer, siempre nos sorprendía con buenas dosis de entretenimiento.

¡Saludos!