lunes, diciembre 16, 2013

HELLBENDERS: Atrapadme esos demonios




Una de las películas más originales que pude ver en Sitges – al menos a priori – se acabó convirtiendo en uno de los grandes fiascos, una premisa divertida y un planteamiento interesante, además de medios bastante más cuantiosos que la mayoría de películas de la muestra hacía presagiar que el resultado sería muy distinto.

Hellbenders es la última película del gran J.T. Petty un asiduo de Sitges que ya tiene grito de guerra propio en la ciudad – Petty lo peta – y cuya anterior película The Burrowers es una absoluta delicia y macarrada, también es destacable su faceta como guionista de videojuegos en un puñado de números de la saga Splinter Cell o del juego Batman: Vengeance de principios de siglo que estuvo bastante bien.

Hellbenders es la historia de la Orden Agustina Interreligiosa blasfema de todos los santos, un equipo de sacerdotes y católicos practicantes del Vaticano que viven de la manera más pecadora que pueden y que se dedican a devolver a demonios sueltos en la Tierra al reino del infierno.

Para estar siempre en liza deben pecar todo el rato: cometen pequeños hurtos, participan en peleas, dicen tacos, proceden a sodomizar a sus compañeros, se acuestan todos con la única mujer del grupo, beben, fuman… lo que sea que pueda considerarse pecado y que el gran André Royo (Bubbles en The Wire) pueda catalogar pues es el escriba oficial del grupo.

El veterano es Angus – al que da vida Clancy Brown – y el graciosillo y que sería una especie de Bill Murray en Los Cazafantasmas es Cliffton Collins Jr. (visto recientemente en Pacific Rim). La comparación Ghostbusters no es tan gratuita como muchos podréis pensar. Porque tenemos a un grupo que se encarga de cazar demonios y mediante exorcismos devolverlos al infierno. Así que aquí todavía más las comparaciones son odiosas y Hellbenders pierde por goleada.

El principal problema de esta película es que la historia está muy mal contada, se hace aburrida y en muchos momentos no tendremos ni puta idea de que es lo que nos quiere contar Petty y es más perderemos el hilo y nos importará todavía menos que un mal ancestral pueda acabar con la humanidad tal y como la conocemos.

Los momentos divertidos están reservados para los geniales títulos de crédito iniciales y sobre todo para algunos diálogos y puntos de humor que tienen los personajes protagonistas, pero el resto es más que olvidable, encima tuvimos que soportar este sopor a última hora de la noche y además en 3D. Es cortita, pero se hizo larga.

NOTA: 5/10

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